Camino Real de Las Vueltas: Una senda histórica
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Senderos de Tenerife: El Camino Real de Las Vueltas
Índice
El Camino Real de las Vueltas es uno de los caminos reales más antiguos de la isla de Tenerife, ya que data del siglo XVI, aunque probablemente fuese hecho sobre una antigua senda que los primitivos Guanches habían usado con el fin de comunicarse con el interior de la isla; “Caminarás sobre la historia”.
En la carretera TF-12, e inmediatamente después de cruzar el caserío de Casas de La Cumbre, en al Macizo de Anaga, declarado recientemente Reserva de la Biosfera, se encuentra la casa forestal de Taganana, en el sitio denominado Cruz de Taganana, de fácil localización ya que está pintada de un color rojo oscuro. Junto a ella hay un cartel de madera que muestra el recorrido y una fuente donde recoger agua fresca.
En el mismo sitio parte un sinuoso y húmedo, así como estrecho sendero en suave ascenso por unas escaleras talladas en el terreno que nos llevarán bajo un frondoso bosque de Laurisilva tapizado de multitud de Helechos, hasta una pequeña cueva horadada en la roca y cubierta de Hiedra Canaria que servirá de refugio a los caminantes.
Según la historia, este sitio era lugar de descanso de las gentes que venían desde Taganana a la capital de la isla, que antiguamente era La Laguna, por lo tanto fue un lugar que bullía vida, ya que allí se reunían mercaderes, carboneras, gangocheras, lecheras y agricultores que aprovechaban el lugar para vender e intercambiar sus productos.
¡Hoy en día se respira auténtico silencio! También se decía que era lugar de pernocta de las comitivas fúnebres que iban a enterrar a sus seres queridos en La Laguna y poblaciones colindantes.
Transitarás por el Interior de la Laurisilva
A la derecha del refugio se adentra entre la Laurisilva el sendero PR-TF-3 que se dirige a Valle Brosque. Lo evitamos y seguimos la dirección natural del Camino Real de las Vueltas, sendero principal, donde enseguida nos encontramos dos pequeñas pozas de agua que afloran de entre los frondosos Helechos, que se alimentan de las escorrentías naturales de las pendientes del terreno y que se usaban para dar de beber a los animales de carga. ¡Puedes refrescarte con ella para sentir la húmeda laurisilva!
El desnivel es mínimo hasta aquí, aunque unos metros más adelante se acentúe la bajada, no llegando a ser peligroso en este sentido en ningún tramo del camino, aunque si hay que tener en cuenta que en época de lluvias puede volverse un poco resbaladizo.
Más adelante nos encontramos una bifurcación a la izquierda y una estrecha senda que baja hasta la pista forestal de Afur. También la ignoramos y seguimos descendiendo por el cada vez más encajonado Camino Real de las Vueltas, el cual está cubierto en algunos tramos por grandes ejemplares de Helechos que incluso en algunos casos llegan a encontrarse tapando el recorrido.
Por esta zona podremos observar el empedrado original del sendero, “Historia viva”. Un poco más adelante, por una pequeña senda que se desvía del camino principal y donde crecen grandes ejemplares de Laureles y Tiles: árboles característicos del ecosistema del entorno.
Llegaremos al Llano de las Vueltas, lugar del bosque amplio y llano donde nos podemos asomar a una pequeña ladera para observar el magnífico paisaje que ofrece la parte Oeste del Macizo de Anaga, “Disfruta del pintoresco paisaje de Anaga”.
Trayecto Empedrado y Sinuoso
El camino sigue en suave descenso donde cada vez son más frecuentes los espacios empedrados y las numerosas curvas hacen que creamos en la antigua leyenda de que el sendero tiene tantas vueltas como días tiene el año.
Siguiendo entre Laurisilva podremos observar como los Bejeques buscan su lugar de supervivencia en las vertientes más inaccesibles, concretamente en los grandes diques que cortan éste, formando verdaderas poblaciones y creciendo en los sitios más inverosímiles.
También hay Cerrajas a los lados del camino, que en temporada de floración alegran la vista con sus espectaculares colores y varias especies de hongos que aprovechan la humedad del suelo para crecer y por supuesto la Bicacarera, flor endémica del lugar que no falta en este precioso ecosistema, que con su espectacular inflorescencia en forma de pequeña campanilla de color anaranjado se ha transformado en el principal reclamo de este grandioso hábitat.
“Disfruta del auténtico ecosistema del Macizo de Anaga” andando por el Camino Real de las Vueltas.
Un poco más adelante nos encontraremos el Descansadero de Arriba, lugar donde varias piedras de gran tamaño forman parte del entorno y poco a poco notaremos que el bosque se va aclarando cuando hacen su aparición algunas huertas de cultivo que suelen estar plantadas de papas y vid. “Seguro que algún agricultor te dará la bienvenida”. Crecen por estos lugares grandes ejemplares de Marmolanes y Laureles, especies arbóreas endémicas, características de la laurisilva.
Por los lados del camino discurren varios barranquillos secundarios que confluyen en el Barranco de la Iglesia, desembocando este último en la costa de Taganana. Entre los grandes árboles se descubre el grandioso paisaje del Roque de las Ánimas que resguarda al bello pueblo de Taganana.
A la izquierda se alza majestuoso el Risco Guayosa, impresionante dique compuesto, formado por miles de rocas superpuestas unas sobre otras y que da la sensación de que ha sido construido por la mano del hombre. Detrás nuestro, el frondoso Monte de las Vueltas nos despide dejando atrás su maravilloso encanto serpenteado por el Camino Real de las Vueltas. Estamos en la Asomada de la Virgen, un pequeño llano delimitado por troncos clavados en el suelo que delimitan el paso.
Llegamos al Pueblo de Taganana
Poco a poco llegaremos al Barrio de Portugal, donde la arquitectura tradicional canaria se hace patente durante el recorrido con fuerte pendiente de bajada. Cruzando el barranco mediante un puente, llegaremos por fin al centro urbano donde está la Iglesia de Nuestra Señora de las Nieves, plantada en una pintoresca plaza rodeada de grandes Laureles de Indias.
Muy cerca se encuentra la Ermita de Santa Catalina, declarada Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de Monumento. La Iglesia de Nuestra Señora de las Nieves es una de las más antiguas de Canarias (1505) y alberga interesantes obras religiosas como el Tríptico de la Natividad, tabla flamenca del siglo XVI.
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